Nuestra historia
Ánima es el alma. Onze es el once. Hacemos joyería con intención para que lo que llevas en la muñeca te recuerde lo que llevas dentro.
Ánima Onze empezó con una coincidencia repetida. Durante meses, Lucía —que entonces diseñaba joyería para otras marcas— miraba el reloj sin querer justo a las 11:11. Al principio se reía; después empezó a usar ese instante como una pausa: respirar, poner una mano sobre la pulsera que llevaba y recordar qué estaba buscando ese día. Descubrió que una pieza pequeña, cargada con una intención clara, podía cambiar el tono de una jornada entera. De esa práctica nació una idea: crear joyería que no solo se viera bonita, sino que funcionara como una señal.
Cada diseño parte de una de ocho intenciones —protección, amor, abundancia, equilibrio, fuerza, sabiduría, alegría o energía— y de las piedras y símbolos que las tradiciones han asociado a ellas durante siglos. Usamos solo piedras naturales, seleccionadas a mano, y metales honestos: baño de oro de 18k sobre latón y plata 925, siempre libres de níquel.
“Una pieza pequeña, cargada con una intención clara, puede cambiar el tono de un día entero.”
Luego cada pieza viaja a las manos que la hacen posible. Trabajamos con tres talleres familiares: en Bali, donde se ensartan las cuentas y se trabaja la plata; en Bangkok, donde se montan los charms y se pulen los acabados; y en Jaipur, donde se seleccionan y tallan las piedras. Con todos ellos tenemos acuerdos de comercio justo: precios pactados por adelantado, pagos puntuales, jornadas dignas y una visita cada año. Detrás de una pieza de Ánima Onze no hay fábricas anónimas; hay nombres.
Creemos que la energía que se pone en algo regresa. Por eso destinamos el 1 % de cada pedido a proyectos comunitarios en las regiones donde trabajamos, y cada año publicamos a dónde fue ese uno por ciento. Nuestro empaque es cien por ciento libre de plástico: caja de cartón reciclado, bolsa de algodón y tarjeta de papel semilla. No prometemos milagros. Prometemos piezas hechas con cuidado y un recordatorio diario de aquello que estás construyendo.
Lo que nos guía
Cada pieza empieza por una pregunta: ¿qué quieres recordar cada vez que la veas? El diseño viene después. Las piedras acompañan e inspiran; nunca prometemos que curen.
Tres talleres familiares en Bali, Bangkok y Jaipur, con acuerdos de comercio justo, precios pactados por adelantado y visitas cada año. Sabemos quién hace cada pieza y ellos saben a dónde va.
Piedras naturales seleccionadas a mano, baño de oro de 18k sobre latón, plata 925 y cordón encerado. Si una piedra está teñida de forma tradicional, lo decimos en la ficha. Nada de plástico ni vidrio disfrazado.
El 1 % de cada pedido financia becas escolares, acceso a agua limpia y formación en las comunidades donde trabajamos. Nuestro empaque no lleva plástico y la tarjeta se planta.
Comercio justo
Cada cuenta se enhebra a mano en talleres de Bali, Bangkok y Jaipur bajo prácticas de comercio justo. Cada nudo lleva una intención; cada pieza, una tarjeta con su significado.
Reseñas
4.823,155 reseñas verificadas
Ocho intenciones, piedras auténticas y manos que saben. Empieza por la pieza que te llame.