Mirada Sabia · Anillo Sello de Ojo Turco con Lapislázuli
Un sello de ojo turco sobre lapislázuli: protección con carácter para cada día.
Intenciones
Desvía la energía negativa y vuelve a tu centro.
La protección no es una muralla, es un centro. Las piedras oscuras como el ónix, la turmalina negra y la obsidiana absorben lo que no te pertenece, mientras el ojo turco, la hamsa y el hilo rojo han cuidado a viajeros, madres e hijos durante siglos. Llévalos en la muñeca izquierda, la que recibe, y respira: aquí estás a salvo.
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Un sello de ojo turco sobre lapislázuli: protección con carácter para cada día.
El clásico que cuida: cordón rojo encerado, nudo corredizo y un nazar de esmalte azul.
Argollas mini doradas con un ojo turco colgante: protección que va contigo a todas partes.
Hilo rojo, nudo corredizo y un ojo turco mini: protección que camina contigo.
Hematita magnética de 8 mm, brillo metálico y peso de ancla. Para él y para ella.
Para ella · Un ojo azul entre lapislázuli que vigila por ti, en cadena de oro 18k.
Dos hilos rojos, dos piedras y un infinito: para quienes se eligen cada día.
Unisex · 108 cuentas de amatista con marcadores de cuarzo maestro y borla violeta.
Un maestro silencioso para tu rincón de calma: respira, observa, suelta.
Todo lo que necesitas para limpiar la energía de tu casa en cinco minutos.
Para él · 10 mm · Hierro y fuego volcánico para pisar firme cuando todo se mueve.
Para él · 8 mm · Ónix pulido y un Buda de acero para mantener la calma bajo presión.
Un cabujón de labradorita que guarda un relámpago azul: magia cotidiana en tu mano.
Tres vueltas de labradorita de 4 mm que guardan un destello azul, y una luna de plata.
Una mano de latón que bendice a quien entra y detiene lo que no debe pasar.
Para él · Ajustable · Cordón rojo encerado, cuenta de ónix y un lobo de acero negro.
Sándalo, lavanda y palo santo en varilla sobre una base de amatista natural.
Para él · 8 mm · Lapislázuli con pirita y lava negra para pensar claro y hablar justo.
Violeta intenso, cristales grandes y una presencia que serena cualquier habitación.
Negro mate y negro espejo en 8 mm, con una hamsa de plata que detiene lo que no es tuyo.
Un nazar de vidrio soplado y cuentas de lapislázuli para cuidar tu entrada.
Un aro que gira entre tus dedos: howlita y amatista para volver al presente.
Dos pulseras a juego, una grande y una pequeña, para quien te dio raíces y alas.
Para él · Ajustable · Un ojo turco en esmalte negro y hematita sobre hilo rojo trenzado.